Sumidero de Mata Asnos (9-10-2011)



SUMIDERO DE MATA ASNOS


El fin de semana pasado nos fuimos para Carrascosa (Cuenca) a echar un vistazo a esa equipación nueva de los pasamanos de Mata Asnos y finalmente no conseguimos ir en un único grupo por cuestión de agenda de los asistentes, por lo que 
Alicia
Azahara
Noelia
Dani
irían el sábado y el otro grupete
Pepe
Javier
María
Iván
Julio
harían su visita a la cavidad y con las cuerdas puestas el domingo. Yo, que soy quien lo cuento fui el domingo, por lo que me extenderé un poco más en la pequeña odisea del día después.
Javier y el que os habla salimos el sábado por la tarde con dirección al refugio de la Zapatilla en Villanueva de Alcorón, pero como suele ocurrir, estaba pillado, y no por un grupo de espéleos, sino por un grupillo que estaban viendo estrellas ¿?
Había quedado con Dami previamente en que si la Zapatilla estaba pillado, iríamos al refugio de la Torreta, y así fue despues de dar unas cuantas vueltas por las pistas.
Por un pequeño mal entendido compramos la cena dos personas, así que teníamos cena para nosotros, los de las estrellas y medio pueblo de Villanueva de Alcorón si hubieran venido.






Noelia no tenía muchas ganas de fiesta y después de la cena estaba que se le cerraban los ojillos, por lo duro de su visita al sumidero, así que se fue al saco nada más cenar. Los demás aún le echamos un tiento a la botella de licor de hierbas.

A la mañana siguiente Javier y yo nos fuimos por Peñalén y Cueva del Hierro a Carrascosa, donde habíamos quedado con Iván, Julio y María. A su hora llegamos al cruce y allí estaban los tres puntualmente esperándonos.

Por el camino me había llamado Fernando Vallecillos diciéndome que iría a terminar un par de anclajes de la entrada que dejamos pendientes cuando montamos los pasamanos, pero que él iría un poco mas tarde y que quizá no le veríamos, como así fue.

Voy a contar por separado la desafortunada historia de lo sucedido a Fernando, porque creo que lo merece. Fernando llegó a las 11:00, hora en que nosotros estábamos ya muy dentro de la cueva y empezó cambiando el spit de la rampa de entrada por un flamante y resplandeciente químico. Luego comenzó por la marmita donde colocó un par de parabolts y desde allí subió al pasamanos de entrada en donde por un descuido se le cayó la Hilti de baterías hasta la base del pozo de entrada -se le soltó un nudo corredizo que sujetaba la taladradora-. Así quedó la pobre máquina.




Está mucho menos dañada de lo que cabría esperar y los de la marca le han dicho que disponen de repuestos del caparazón de plástico y va a intentar cambiarlo, porque la máquina vale una pasta.

Cambiando de historia, el resto del grupo llegamos al sumidero temprano desde el acceso que te deja justo arriba.



Preciosa la estampa del sumidero desde arriba


Rampa de acceso al sumidero


y nos pusimos a cruzar el pasamanos de entrada para bajar la primera vertical. Las fotos que voy a ir poniendo son de las dos visitas, y básicamente del primer grupo, porque Noelia tiró muchísimas fotos y yo no estuve para muchas fotos.







Dani montando el Pasamanos


Alicia acercándose al descuelgue


Azahara lista para bajara


Desde allí en una corta tirada de 11 metros te plantas en una marmita intermedia que hace de repisa en el P23.



Javier acercándose a la marmita colgada.


Julio se quedó colgado en el desviador de la rampa para dar algunas instrucciones a los más nuevos.




En la base del primer pozo hay una sala desde la que comienza el meandro en la zona de los troncos.





María, Julio e Iván en una marmita seca el la zona de los troncos


A partir de aquí el meandro se vuelve puñetero y has de ir en oposición en todo momento, en pasos que se hacen por arriba y en pasos que se hacen por abajo. A pesar de la dificultad y el cansancio que pudiera ocasionar el meandro, merece la pena no perder de vista todo lo que tienes al rededor porque es una joya.



En los troncos




Haciendo oposición en el meandro






Marmita del meandro


Javier cruzando la marmita


Otra bella marmita


Noelia posando

El comienzo de la zona de pasamanos viene marcado por un giro a la izquierda con una cuerda a modo de quitamiedos. Viene bien la cuerda porque a nosotros se nos cayó Guille a comienzos del verano.






A partir de allí los pasos de cuerdas serán continuos, pero todo ese tramo comienza con 10 metros de meandro en oposición que son los más puñeteros de toda la cueva, sobre todo si llevas una saca.



Alicia con la saca a la espalda que lo hace todavía más difícil


Noelia metiéndose en el turrón


Inmediatamente después viene el paso del estribo para salir del meandro a los pasamanos.






Seguido al estribo los primeros pasamanos y el paso del laminador. Es realmente divertido.



Laminador



Comienzo del pasamanos


Después el pozo marmita P3 (según Isidoro destrepable)



Noelia y Alicia


María bajando. Como veis esta zona es una preciosidad


Después los pasamanos de la gran marmita, que son atléticos.








A partir de allí un par de pozos pequeños (P8 y P5), el segundo de ellos en fijo, y la espectacular cabecera del P20 que te lleva a las galerías inferiores.



Preciosa zona donde comienza el pasamanos de la cabecera del P20


Julio en la cabecera del P20


Las formaciones de esta zona son un espectáculo de la naturaleza.






Ya en las galerías inferiores un breve descanso y un paseo por las galerías fósiles. Después otro paseo por la zona activa hasta el sifón terminal. Llaman la atención los gours previos al sifón terminal.




Por allí abajo nos encontramos a un pobre sapillo despistado y posiblemente arrastrado por la corriente.







Topografía, descripción y ficha técnica en zona de descargas de este foro.

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