Sumidero de Cellagua (27-08-2010)

Sumidero de Cellagua 2010



    El 27 de agosto salimos tempranito Guille y yo desde Guadalajara con rumbo a Astrana (Cantabria) con intención de montar el Sumidero de Cellagua para hacer el 29 la dura travesía Sima del Bloque - Sumidero de Cellagua. Una vez en Astrana, aparecieron Alicia con Azahara y Jesús, y un poco más tarde Esteban. Salimos hacia el sumidero cogiendo la pista que te lleva al Mortero de Astrana.
Siguiendo recto por esa pista y pasado el Mortero subes en dirección al collado de "Entre Mazos" -Mazo Grande y Mazo Chico-. Pasado el collado llegas a unas cabañas que están a tu mano derecha, pues bien justo a mano izquierda y bajando  el vallejo unos 400m siguiendo un pequeño curso de agua, te encuentras el sumidero por donde se precipita ese pequeño curso, Cellagua.

    Antes de bajar nos tomamos un buen media mañana a base de lomo y demás. Una vez terminadas las viandas nos vestimos de romanos y comenzamos a preparar las sacas con los 350m de cuerda y las sacas con los ocho neoprenos. Llevamos todo a la boca y comenzamos a equipar la entrada. Salía un chorro de aire frío que te cortaba la respiración. Con la llave del 13 comencé la grata tarea de ir colocando chapas. Al principio hay una estrechez un poco incomoda, pero justo tras ese paso se abre sorprendentemente la cavidad. Vimos que a partir del primer P20 Cellagua estaba ya equipada en fijo y con una instalación que no te explicas como la han podido hacer. Los tres primeros spits estaban bajo un gran bloque que formaba un techo sobre el vacío (aún no me explico cómo los han podido poner). Bajando esta zona llegamos a la rampa que tiene la cabecera del P80. Esta rampa tenía  un pasamanos en fijo de acceso a la cabecera del pozo. Guillermo quedó encargado de comérselo completo. Empezó a bajar, pero no por las cuerdas fijas sino por las que habíamos traído. Para el P80 teníamos reservada una cuerda de 105m a estrenar. Tras llegar al fraccionamiento que hay a -35m Guille vió la instalación pendulada y decidió tirar recto hacia abajo. Todo limpio hasta la primera marmita. Pero esa marmita no tiene anclajes, ni spits, ni nada para poder seguir bajando desde allí, así que croll y puño y 45m para arriba. Cuando Guillermo llegó al primer fraccionamiento fue cosiendo nuestros mosquetones con nuestra cuerda a la instalación que ya había.

    Si echáis un vistazo a la topo que os dejo de Cellagua, la cuerda baja el P80 por un pequeño agujero que hay pegado a la pared de la izquierda y justo a mitad del pasamanos que hay ahora de acceso a la cabecera. El haber hecho nuestra instalación por ahí nos habría bajado hasta abajo sin pasar por la marmita, pero si continuáis  la instalación rampa abajo, te deja sobre la primera marmita, que es lo que nos pasó al seguir el pasamanos ya instalado. Sobre ese agujero del P80 es por donde se precipita el agua que entra por el sumidero cuando este entra en carga, así que es muy peligroso si te pilla abajo y comienza a llover.







Tras Guille y yo venían Alicia, Azahara y Esteban. Venían cargados hasta las trancas. Alicia traía dos sacas cuerdas y neoprenos, Esteban traía una saca con varios neoprenos y Azahara tres pares de lo mismo. Fueron bajando con cierta dificultad porque la cuerda era de 10 mm y a estrenar, por lo que se te iba de las manos como no estuvieras bien al tanto (y si se te iba la cuerda, el que te ibas eras tú). La sensación de que corriera el "stopper" no era muy cómoda.

    Todos fuimos haciendo los péndulos tras Guille y una vez llegados a la cabecera del primer P20 cogí yo las riendas de la instalación. Toda la instalación era muy aérea, necesitando estribo en casi todos los tramos de pasamanos y péndulos. Si esto no era poco, de tanto en tanto también era necesario el puño, es decir, sudaba hasta por las orejas. Los que llevaba tras mi cuando paraban se quedaban helados porque la cavidad es gélida.


    Yo iba aterrado pensando que Fernando V. pensaba traerse a su hijo, Juan Luis, para hacer la travesía a los dos días. Los demás no lo decían pero también lo pensaban.


    Desde abajo oíamos hablar a Esteban con Azahaara, por lo que deducimos que todo iba bien, pero la verdad es que no avanzaban mucho, y resultó ser que la chica tuvo un pequeño atasco en uno de los péndulos y con la ayuda de Esteban y luego Guille salió de él sin dificultad.


    Los del AER te dicen en su descripción de la travesía Bloque-Cellagua que cuando ya terminas la dura travesía sales por los "amplios y bellos pozos de Cellagua". Pues, ¡jopé con los amplios y bellos pozos de Cellagua!


   Cada minuto que pasaba la travesía se iba hundiendo por momentos, y ya al final de la instalación me decidí a comentarle a Guille mi parecer sobre la travesía:

inviable


    Guille asintió y me dio su parecer, casi idéntico al mío. Con Alicia me fumé un cigarrillo y éramos de la misma opinión. Azahara no tuvo ninguna objeción, pero Esteban se quedó un poco decepcionado. Aún así Esteban no puso pega alguna.

    Me daba un poco de penilla por Dani -a Alicia tambíén-, Fernando y por los demás que vendrían el día siguiente, pero la decisión ya era firme: No nos meteríamos allí otra vez a los dos días. Desde la base del sumidero hasta la boca comenzamos a desequiparlo todo siguiendo el mismo orden que lo habíamos hecho al montar.


    Aquí os dejo la ficha de instalación de Cellagua con los mil péndulos y los cien tramos de pasamanos. Si la sobreponéis mentalmente a la topo que os he dejado arriba podéis haceros una buena composición de lugar.


PDT:

1. No tenemos fotos porque la cámara que llevabamos, la de Guille, murió estampada en uno de los pozos.

2. Pensamos hacer en su lugar una travesía disfrutona, y finalmente hicimos Rubicera-Mortero. Tan pronto como tengamos las fotos que hizo Fernando haremos una reseña.





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