Crucero - Calaca (21 de julio del 2011)

Crucero - Calaca (21 de julio del 2011)





Guillermo Reguilón

Salimos el viernes por la mañana Quique, Fernando y yo (Guillermo) para Cantabria con la intención de equipar el mismo viernes las simas de crucero Calaca, la salida del mortero y localizar el Cuívo para las travesías del fin de semana. Un poco optimista como veréis.
Nada más llegar nos pusimos a buscar la sima del crucero. Íbamos bastante confiados ya que la descripción tan solo da las coordenadas de la entrada, sin siquiera indicar cómo se llega. No tiene pérdida, nos dijimos. Pues bien, la sima del crucero se encuentra en medio de un embudo en el que hay al menos treinta agujeros diferentes en menos de 100 a la redonda. Al final y sin saberlo llegamos a entrar en la sima del polaco, que es otra entrada al sistema.



A los pies de Quique y Julio se abre la sima del Crucero. ¿la veis?, nosotros tampoco…


Tras tres horas de desesperación decidimos probar suerte en la sima de Calaca, que, ésta si, localizamos sin problemas, y vimos que las coordenadas del GPS no podían ser más precisas. Equipamos la sima desde las dos hayas como indica la descripción aunque en la bajada encontramos dos spit que montamos para evitar un par de roces en la subida.
A la vuelta nos fiamos ciegamente del GPS y este nos llevó a una pequeña explanada de apenas 5m con dos agujeros completamente cubiertos por la vegetación. Casi por casualidad encontramos un par de spit en buen estado y decidimos probar suerte.
Esta vez si era la sima y Fernando equipó en apenas una hora los dos pozos de 15 m con algun fraccionamiento más de lo previsto en el primer pozo.
A la salida coincidimos con los grandes espíleos de AER, que estaban porteando material para el campamento de exploración que habían montado un par de kilómetros montaña arriba. Quedamos con ellos en pasarnos a tomar una de las 450 cervezas que estaban subiendo al campamento.
Visto el “éxito” de la tarde optamos por bajar a nuestra “suite” del soportal de la ermita de Astrana y preparar la cena, que mañana será otro día. Mientras preparábamos la cena se nos unió Julio, que llegabas tras un viaje épico con todos los atascos del mundo en la carretera de Burgos.
A la mañana siguiente llegó Alicia y “sin anestesia” nos fuimos para la Sima del Crucero.



Julio a punto de meterse en harina en el crucero. Esto es todo lo que se ve de la instalación.


Entramos sin mayores problemas que la pequeña estrechez que hay antes de la última tirada y que obliga a hacer un poco la croqueta para evitar un roce de la cuerda.
Desde la base de crucero sacamos la topo y comenzamos a recorrer la galería que lleva al río de cruceros. Aquí tuvimos nuestra primera pérdida, ya que seguimos el río bastante más de la cuenta. Remontamos el río y probamos suerte por varias gateras que se acabaron cerrando. Al final encontramos el paso en una gatera entre bloques que nos llevó a la primera sala que aparece en la descripción.
En la rampa formada por los derrumbes de la sala encontramos las cuerdas de subida. Hasta aquí, ya le habíamos metido una hora extra, para un trayecto de apenas 15 minutos.
Tras un primer ascenso de 5m continuamos por un estrecho meandro que obliga a ir gatas. Este acaba en un desfondamiento que se abre al techo de la sala que acabábamos de abandonar a algo más de 10m por debajo. No esta protegido por pasamanos y es algo expuesto.




Julio pasando el desfondamiento. A sus pies una galleta de 20m


A continuación se ve la segunda subida, de otros 5m. Al subir esta cuerda nos encontramos en una encrucijada de dos meandros con marmitas secas y otro desfondado. Nos fiamos de la descripción y seguimos por “el de la izquierda según se sube de cara a la pared (dirección Este).” Resultó que este meandro llega tras unos 100m a un pozo sin equipar o a otra subida de varios metros también sin equipar. Probamos suerte por el otro meandro que partía en dirección este, que terminó por unirse al anterior en unos 30m. En este momento y tras casi otra hora de “joder tio, nos hemos vuelto a perder” sacamos topo y brújula, y vimos que nuestro camino debía tener dirección Oeste, al contrario de lo que indica la descripción. Ahora sí, seguimos por este meandro, que aunque al principio esta desfondado y no invita a recorrerlo, enseguida se convierte en el meandro de marmitas secas que dice la descripción.



Fernando saliendo de la segunda cuerda de 5m. se continúa en la dirección que marca el pasamanos


Enseguida llegamos a la zona del Hundimiento, punto en que la travesía cambia para dejar atrás las pequeñas galerías y meandros por un amplio cauce fósil.



Fernando al otro lado del Hundimiento


Rodeamos el hundimiento por la cuerda fija, que hay instalada a la izquierda (zona sur de la sala).



Julio rodeando “el hundimiento”


Este punto resulta especialmente bonito por las formaciones que se pueden ver, sobre todo si se avanza un poco hacia el sur para luego retroceder y continuar la travesía.
Avanzamos por la gran galería sin más problemas y aprovechando una zona de barro seco bastante cómoda hicimos una parada gastronómica.
Inmediatamente después nos metimos en nuestra tercera perdida, otra vez por fiarnos y nos consultar la topo. Dejamos de lado la sala de techo bajo que da acceso al río negro, y continuamos por una galería más amplia que sale hacia el N, tras subir una colada seca de 1m de desnivel. Nos metimos de lleno en el Gran Mogollonazo. Es un sector realmente espectacular, ya que trata de una sucesión de caos de bloques, algunos del tamaño de una casa. Después de más de media hora de trepadas, gateras entre bloques y destrepes llegamos a la única conclusión posible: “tío, nos hemos vuelto a perder”. Una vez más, vuelta hasta el último punto conocido, y aquí sacamos la topo.
Encontramos la salita y si mayores problemas nos metimos por una cómoda gatera que nos dejó en la galería del Río Negro.



“gatera” de acceso al Río Negro


Esta Galería resulta sorprendente por su suelo, formado de barro negro, que contrasta con las paredes y el techo de roca blanquecina, y en la que el antiguo paso de agua ha esculpido de formas a cual más caprichosa.
Aquí aprovechamos para hacer otra parada gastronómica, y nos hartamos a hacer fotos y Julio nos ayudó a experimentar con las luces y el flash.
Resultó especialmente útil el casco de Fernando, que con el carburo unido al foco de LED daba una luz fantástica para las fotos.



Foto de equipo en Río Negro


Enseguida llegamos a final de nuestro paso por el Río Negro, y giramos a la derecha para remontar el Gran Mogollón. Aquí Noelia se quedó sorprendida por las dimensiones “cantabras” que coge la travesía. Esta zona es un gran cañón que esta completamente cubierto de derrumbes de todos los tamaños.
Superamos este desnivel trepando entre los bloques y ayudados por una cuerda fija. En la parte más alta se abre a mano izquierda un pozo de unos 20m de paredes completamente lavadas al que merece la pena asomarse (con mucho cuidado)



Quique Alicia y Julio viendo el pozo


Sin más problemas alcanzamos la zona de suelo plano que indica la descripción, rodeamos el hundimiento y encontramos la cuerda fija que salva una pared de 5 m.
Casi nada más salir de esta cuerda distinguimos las luces de Calaca.
Esta es una sala realmente impresionante por sus dimensiones y las tres ventanas que dan al exterior y por las que penetra la luz de la calle.
Justo en la vertical donde caen las cuerdas que montamos antes de entrar hay un cono de derrubios con una curiosa decoración. Hay un montón de estacas clavadas con calaveras de vacas, y otros huesos. Mientras esperábamos para subir bromeábamos con que parecía la entrada de un poblado de caníbales como los que sacan en las películas. Aquí vimos que los dos fraccionamientos que habíamos montado nos ayudaron bastante a agilizar la subida.



Observad la curiosa decoración de Calaca


Mientras salían los últimos Alicia y yo nos adelantamos para desequipar el Crucero.



Alicia desequipando el Crucero


Así tras unas seis horas completamos la travesía y teníamos recogidas las dos entradas. Sin mucho más que hacer nos acercamos a saludar al campamento de AER. ¡Y a encontrar el Cuivo! que mañana nos quedaba otro turrón.

Guillermo Reguilón




Topografía, descripción y ficha técnica en zona de descargas de este foro.

_________________

No hay comentarios:

Publicar un comentario